Pieza colectiva · Escultor
Diez mil soldaduras
Una placa de hierro compartida. Cada persona suelda un solo punto, y el punto queda para todos los que vengan después.
—de 10.000 puntosPlaca I
Cargando la placa…
La placa real
Cuando estén los diez mil puntos, Federico Rodríguez Páez lleva este dibujo al taller y lo suelda, punto por punto, sobre una placa de hierro de verdad. El óxido lo pone el tiempo.
Esa placa, única y numerada, sale a la venta como obra. Después empieza la placa II.